La guardia civil sigue de cerca a las personas que compran en un grow shop

Un grow shop, para todos los que no los conozca, son comercios donde se venden todos los utensilios necesarios para poder cultivar marihuana, tanto en entornos cerrados (interiores) como espacios más abiertos (exteriores). De hecho, se especializan en tipos de cultivos internos debido a que en muchos países, como el nuestro, está penado el cultivar marihuana, por lo que es mucho más discreto si lo haces dentro de tu propia casa (en algún patio interno u habitación que tengas disponible) por lo que las ventas de armarios para marihuana son una constante (son la base de este posterior cultivo) Y, pese a que la venta de todos estos productos sea totalmente legal en nuestro país (lo que está prohibido es el hecho de cultivarla), la finalidad es casi evidente, por lo que podría decirse que es una ley un poco estúpida, la cual hace que los policías y la guardia civil tengan que investigar todos los grow shop y sean muy ingeniosos para ver quién realmente está cultivando para consumo propio o en grandes cantidades para venta.

Comprar en un grow shop no es un delito: comprar toda la parafernalia para el cultivo de marihuana sí es incurrir en él

Evidentemente, en el segundo caso no podría ser un cultivo de interiores ya que apenas y da para una cantidad moderada de marihuana, por lo que suelen investigar a personas que compran grandes cantidades de algún producto en el grow shop.

Aunque no es tan sencillo: dichas personas tampoco son tontas y probablemente dividan su compra entre distintos comercios growshop y eviten así ser descubiertos, por ahora. La guardia civil nunca descansará hasta meter entre rejas a todos aquellos que comercian con drogas en la calle y sacan dinero a base de la adicción de los demás, por lo que nunca se cesará en la investigación sobre personas que compran en un grow shop.